
La somalí Waris Dirie – Liya Kebede- vivió su peculiar cuento de la cenicienta, de vivir entre pastores nómadas paso a convertirse en una de las modelos más cotizadas de la época.
Fue un duro camino el que tuvo que recorre hasta desfilar por las pasarelas más famosas y ser portada de las mejores revistas de moda.
Con solo 13 años escapo para que no la casaran en una boda de conveniencia, recorriendo el desierto hasta llegar a la capital de Somalia, Mogadiscio.
Una vez allí fue enviada a trabajar como criada en la embajada de Somalia en Londres, donde fue haciéndose mayor sin saber leer ni escribir.
No regresaría a Somalia, un país que se desmoronaba a causa de la guerra, y permaneció trabajando ilegalmente como dependienta en Londres.
Fue cuando trabajaba como camarera cuando sería descubierta por el famoso fotógrafo Terry Donaldson, y el resto ya es de sobra conocido.
Flor del desierto es una película que denuncia el horror de la ablación y se solidariza con sus víctimas. Sherry Horman elabora un films sencillo, fácil de comprender, si ningún complicado artificio, con objeto de llegar al mayor número de espectadores y no convertir Flor del desierto en una película minorista, como podría parecer a primera vista.
Historia verídica de una modelo popular que reconocía abiertamente ser una víctima de la ablación y que llevo una campaña denunciándola.
La película se mueve como si fuera un cuento de hadas, con su tragedia, humor y ternura, demasiada empalagosa, con una biografía mitificada y endulzada.
Si la película está teniendo aceptación o ganando premios como fue el de San Sebastián, no es por su calidad, si no por el mensaje que transmite.
Podríamos decir aquello que esta película debería verla todo el mundo para concienciarse del horror de la ablación, pero a si a esta alturas hay alguien incapaz de comprender este acto criminal, dudo que la película le vaya a abrir los ojos. Quiero decir, que no debemos justificar, aclamar o mitificar una mala película solo por transmitir un verdadero y necesario mensaje. Debemos ser conscientes de diferenciar si el mensaje es positivo o negativo, y a su vez si es una buena o malísima película, Flor del desierto es una malísima película con un mensaje muy positivo.
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