12 feb 10

Llega un título que le precede cierta fama, pero también repleto de trampas emocionales, de forma que el espectador se dividirá en dos bandos, aquel que llorará a lagrima viva durante la proyección, y ese otro que sentirá que están jugando con su inteligencia, yo me sitúo en el segundo grupo.

Es un film difícil en el sentido de que ambos espectadores pudieran tener razón, seguramente debamos esperar nuevos visionados y dejar pasar el tiempo antes de lanzarnos a la piscina apoyando a un bando u a otro.

Precious, título de la película y que procede del nombre de la protagonista, Claireece Precious Jones (Gabourey Sidibe), es una película que pretende ser reflejo de una realidad, mostrar el lado cotidiano de la vida, pero de la orilla más desfavorecida.

Aquí nos encontramos con la primera trampa, y es la de llevar al personaje a un extremo que pisaría lo inverosímil. Precious tiene 16 años, es de color, obesa, analfabeta, fea, su padre abusa de ella, su madre la maltrata verbalmente, la expulsan de la escuela por quedar embarazada de su segundo hijo, madre de una pequeña con síndrome de Down, los chicos se meten con ella…

Con semejante currículum no es difícil predecir la identificación del espectador con el personaje, lágrima fácil de ocasionar, y que todos deseemos que la chica alcance la felicidad. Eso si, después de salir de la película todos seguiremos con nuestra vida, discriminando a la gente que no se amolde a los cánones de perfección exigidos por la sociedad. Precious, dirigida por Lee Daniels, no consigue que el espectador se identifique con esa sociedad discriminatoria, no logra que reflexionemos si somos o no diferentes de aquellos que reprobamos en la película. Sería pedir demasiado contenido a Precious.

La protagonista, insegura en sí misma por su aspecto físico y todavía más por el trato recibido, es enviada a una institución alternativa para casos extremos, allí conoce el afecto entre sus compañeras y sobre todo a su profesora, esta última la persona que más le apoyara, demostrándole que existe el verdadero amor. Precious comenzará a salir del atolladero, se inicia en el arte de escribir poemas, se enfrenta al maltrato y además de exigir que la respeten, algo importante, se respeta a sí misma.

Una vez más, estamos ante la lágrima fácil, si la desesperación del espectador era que la chica lograra la felicidad, ahora nosotros lloramos de alegría, el director, comercialmente, nos da lo que vamos pidiendo. Pero porque no dejamos de llorar, nos decimos que estamos ante la mejor película que hemos visto en mucho tiempo.

El sueño americano existe, y Precious consigue superar todas esas barreras. De nuevo estamos frente a lo inverosímil, y recordemos que el realizador no deja de pretender que Precious es el espejo de la vida. Si querían hacer “neorralismo” hay que ser más valiente y mostrar los hechos tal cual, no aquello que desea ver el espectador, porque en ese caso no hay diferencia con una mala película de artes marciales, ambas solo muestran lo que quiere ver el espectador.

La búsqueda de esa comercialidad artificial del director no debiera ser criticable, solo la demagogia de la película. La realización es correcta, y logra que espectador llore de tristeza y de alegría, lo que ocasiona que salga del cine con un buen sabor de boca, que se traduce en “que buena peli he visto”.

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2 Respuestas a “Crítica de la Película Precious”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Llega un título que le precede cierta fama, pero también repleto de trampas emocionales, de forma que el espectador se dividirá en dos bandos, aquel que llorará a lagrima viva durante la proyección, y ese otro que sentirá…

  2. jessica dice:

    parece que este critico de cine no ha dado una vuelta por los sectores mas desprotegidos, antes de hacer una critica basada solo en su creencias de una sociedad determinada, debería informarse para conocer que en todas las sociedades de nuestro planeta hay chicas feas abusadas por sus propios padres con quienes incluso tienen hijos Down por el cruce genético que son marginadas y rechazadas y que algunas pocas logran sobreponerse y salir adelante, en lo que si estoy de acuerdo es que el publico en general mas que ir a ver la” mejor película” debería mirar mas profundo y darse cuenta de que esta es una realidad que esta a la vuelta de la esquina.

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