4 dic 09

 

Comedia familiar a manos de Walt Disney, y como ocurre en estos casos carente de originalidad, conservadurismo a raudales y humor manido. Cine para ver en casa mientras uno espera el comienzo del informativo.

No debemos confundir cine infantil o familiar con aquel que trata al espectador como un individuo con falta de intelecto, algo que lleva pecando Walt Disney –en sus producciones de imagen real- toda la vida. Seguro que hay mejores alternativas para que nuestros hijos se entretengan, crezcan culturalmente y además no se aburran los padres que les acompañe en la sala oscura.

La premisa de la historia es muy repetitiva, un padre divorciado –Robin Williams- se las tendrá que ver a solas con sus dos gemelos, descubrirá eso de que ser padre sin la ayuda de una madre no esta al alcance de cualquiera. Pero no estará solo, le acompañara su amigo de toda la vida y compañero de trabajo –Jonh Travolta-, mientras este último hace el papel de personaje serio desbordado por los menores, el primero interpreta lo que viene siendo en el sainete español, el personaje gracioso, que hace el contrapunto al interprete serio.

Sus autores, Walt Becker en la dirección, y David Diamond junto a David Weissman en el guión –y ya les vale que sean dos guionistas- aprovechan para introducir una subtrama cercana a los tiempos que vivimos. Una gran entidad japonesa pretende absorber la empresa donde trabaja los protagonistas, y como suele ser habitual en el cine conservador americano la amenaza de todos los males siempre es foránea.

En esta parte de la película entra el personaje que interpreta nuestra Paz Vega, hace el rol de la traductora que debe de intermediar en las negociaciones entre las dos corporaciones. Actriz que lleva dando sus pasitos en Hollywood comenzando desde cero, como si su carrera en España no significara nada –esta fue una de las razones por la que Victoria Abril tiró la toalla en Hollywood, ella no tenía que demostrar nada y no estaba dispuesta a comenzar por segunda vez su carrera desde cero, algo que por el contrario si hizo Antonio Bandera y le ha ido bien- y que por ahora debido a las malas películas que ha hecho u a otras que no han tenido el favor del espectador sigue todavía intentándolo con pequeños papeles a la espera de un oportunidad de mayor valor.

La película, como seguro sabe cualquier lector de este post, es predecible, por esa parte no engaña a nadie, Robin Williams hace de Robin Williams y un tanto podemos decir de John Travolta.
Si no tienen otro lugar donde mejor gastar el dinero, vayan a verla.

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