
Regresa Mel Gibson, pero el Gibson de hace dos décadas, con algunos años de más, pero eso no importa, si lo puede hacer Stallone, y todavía Segal o Van Damme siguen dando patadas, ¿por qué iba ser él menos? Y seamos sinceros, por mucho Oscar que tenga, y películas haya dirigido, Gibson será siempre Arma letal y Mad Max, por mucho que el actor –mucho mejor que director- se empeñe en olvidarlas.
El problema es que Al límite no es Arma letal, destinada al mismo público, puede que eso pretenda. Pero ni la película, ni el supuesto género de acción a la que pertenece, ni el Gibson duro, ofrece nada que pudiera atraer a ese público.