
La película de estas navidades, sin temor a equivocarme, ha sido la primera de una saga de películas sobre los vampiros y la historia de amor entre un vampiro y una humana, Crepúsculo.
Yo soy de las que prefiere los libros antes que las películas porque en estas se pierden muchas veces algunas cosas que te encantaría ver, o se cambia el sentido de algunas cosas haciendo que no te guste nada la película (como pasó con las películas de Harry Potter o El Señor de los Anillos en las que hay algunos aspectos que no tienen nada que ver con la historia original).
Aún así, no puedo quejarme de nada con Crepúsculo. Es cierto que hay escenas eliminadas que le hubieran dado un giro a la película y que hubieran gustado mucho, pero, si os digo la verdad, me encantó. A pesar de que los actores, salvo el protagonista, no los conocía, llegan a encajar bien en la película, todos ellos, y la misma se te pasa en unos minutos. No te das cuenta de que se ha acabado hasta que no salen los créditos.