El próximo 29 de mayo, en Estados Unidos, se estrenará una de las últimas películas de Sam Raimi, Drag me to hell, película que mezcla el terror con lo cómico y que, conociendo a este director, seguro que tiene éxito.
La película surca la idea siguiente: rechazar un préstamo de una anciana para ser director de banco puede desatar la mayor de las maldiciones que existen.
Sam Raimi está muy contento con la película (y parece que la crítica también). En palabras suyas dijo: “Fue muy íntimo, y eso es lo único que realmente no puedo tener en las películas de Spiderman. Es algo más parecido a dirigir una orquesta sinfónica y este filme es como tocar con un cuarteto de jazz, y tocar los instrumentos yo mismo”, dijo el director.
“Me encantó trabajar sin las restricciones de un personaje que es de muchas otras personas y al cual admiran”.