
La obra de Muriel Barbery, La elegancia del erizo, se convirtió rápidamente en un best sellers en su país de origen, Francia, y fue sucediendo lo mismo, según se iba traduciendo, en el resto de países, incluso el nuestro.
Mona Achache se coloca tras las cámaras y ella misma adapta la novela de Barbery, protagonista que interpreta la también directora –pero mejor actriz- Josiane Balasko.
No se las razones de que al título de la película se le haya quitado las dos primeras palabras, “la elegancia”, pero descubriendo el resultado de la película viene como anillo al dedo, a la película de Achache le falta toda la elegancia de la obra de Barbery.
La película narra la amistad entre una niña de doce años superdotada pero con instintos de suicida –Garance Le Guillermic- y la conserje del edificio donde vive, una mujer amargada, gruñona e infeliz –Josiane Belasco-. El erizo del título es la comparación que la pequeña hace con su amiga, arisca y desmañada por fuera pero afable e inteligente por dentro, una mujer que utiliza la antipatía para proteger su vida solitaria. La pequeña extraerá lo mejor de la conserje y la invitara a abrirse al mundo.