El coreógrafo y bailarín televisivo Kevin Tancharoen tiene el infortunio de ser el responsable de rehacer un clásico del musical, no ya solo enfrentarse a la magnífica obra que nos dejo Alan Parker en 1980, sino hacer olvidar una serie de televisión que hasta la fecha todavía nos llega su eco, es suficiente advertir el éxito del reality show que bebe de la iconografía de Fama y que se denomina de la misma forma.
Fama se ha estrellado contra la taquilla y la crítica allí en su país de origen, y es de espera que un tanto de lo mismo ocurra en Europa y España.
Un musical con destino a un adolescente lo primero que tiene que ofrecer son canciones que logren encajar en el perfil del espectador, en 1980 fue algo conseguido, y premiada su banda sonora y su canción principal con sendos Oscar. Los responsables musicales de la película original fueron capaces de aunar calidad musical con comercialidad, tuvieron en cuenta los sonidos populares que se machacaban en las discotecas de aquellos años y utilizar ese género musical para la elaboración de unas canciones que fueron todo un éxito y que todavía hoy tarareamos.
