5 ago 09

Es música melodiosa para los oídos descubrir que Walt Disney después de un periplo que se asemejaba a un pez haciendo turismo por el desierto, retorna al camino de la adaptación de cuentos de hadas. Por mucho que nos lo hemos preguntado, ha sido imposible conocer la respuesta al porque de esa decisión, de alejarse de este género como también lo hicieron del musical, cuando las cuentas les salían mucho más que bien.
Los batacazos en taquilla obliga a Disney, no a cambiar de fórmula, sino a regresar a aquella que tanta satisfacción les dio, tanto en el terreno económico como en el artístico.

Y lo hacen con la adaptación de La princesa y la rana, sí, han leído bien el título, me niego por decencia y respeto, a utilizar el título con el que se va a estrenar en España esta película, Tiana y el sapo. Para comenzar el sapo se distingue de la rana por la presencia en su piel de un gran número de tubérculos glandulares, y por tener las patas traseras más cortas. No quisiera conjeturar ninguna idea, pero parece como si aquí en España pensaran que rana y sapo son la hembra y macho de una misma especie. Prefieren que esa idea llegue a todos nuestros menores de edad, y permítanme la broma, a que se piense que La princesa y la rana pudiera referirse a una relación lésbica.

Esta producción viene de la mano en la dirección de Ron Clements y John Musker, responsables de títulos como Hercules, Aladdin o La sirenita. Alguien podría echar en falta el nombre de Alan Menken, compositor al que debemos gran parte del éxito de los títulos anteriores y otros muchos más.
Menken se encuentra inmenso en las futuras producciones de Disney, lo que nos confirma que los estudios van a seguir por esta línea durante algunos años más, pero no es esta la razón. Nos enfrentamos a un musical que se desarrolla en el sur profundo americano, con una tendencia musical hacia el jazz, y Disney tiene en nómina a otro de los grandes músicos de Hollywood que además domina el folklore musical de su país, Randy Newman.

No solo es un regreso al cuento clásico, el retorno llega con la vuelta a la animación tradicional, o como ya se conoce mejor hoy día 2D. Lejos queda aquella estupidez de los estudios de vociferar que abandonaban el 2D para adoptar definitivamente el 3D, influidos más por los éxitos de Pixar que por la sensatez.
El 3D no es ninguna evolución del 2D, simplemente es un subgenero más de la animación al que añadir a los ya existentes, tradicional, stop motion, plastilina, sombras chinescas y otros tantos que seguro olvidamos. Y el éxito de Pixar no radica en ser los únicos –por aquellos años cuando se estrenaba Toy story- en hacer 3D, sino por saber combinar la tecnología con el arte, secundados por guiones impresionantes, buena música y una gran realización.
Los estudios Disney han solucionado de forma comedida como quedarse con ambos mercados, anexionado a la compañía Pixar.

Observando el trailer oficial en español de La princesa y la rana solo tenemos vítores para el mismo, animación de la que se dejo de hacer cuando Disney se encapricho del 3D, una dirección artística de Oscar, la música de Randy Newman promete y ninguna duda debemos tener de los dos nombres que están detrás de las cámaras. La historia seguramente huela a una formula ya explotada, con su protagonista, antagonista y su historia romántica, pero que más dad si eso vale para ver una gran película

No hay artículos relacionados

Filed under: Trailers y Posters peliculas -

Deja un comentario